domingo, septiembre 03, 2006

¡Esto sí que es cueca, ciudadanos!

En tiempos ya remotos anduve patiperreando por los campos de rulo de la Cordillera de la Costa a la altura de Cobquecura y Buchupureo, al norte de la desembocadura del Itata. Eran lugares insólitamente aislados; en verano podían subir, a duras penas, los pocos 4x4 que existían; los medios de movilización habituales eran el caballo y la yunta de bueyes. La gente era acogedora, pero con esa malicia que brilla en los ojos y se desliza en preguntas aparentemente inocentes. El patiperreo sale a colación a propósito de la fiesta campesina a que asistí: era en una especie de galpón, con los hombres a un lado y las mujeres al otro, animada por un tocadiscos roñoso desde donde brotaban, interminablemente, corridos mexicanos. Un huaso cruzaba de repente el salón, invitaba a una huasa y emprendían una suerte de baile-trote que los llevaba de un lado a otro del salón, cruzándose y esquivando a otras parejas. ¿De cuecas? ¡Nada!

Siempre me cargó el espíritu dieciochero, el patrioterismo y la oda a la shilenidad que aflora cuando se acercan las Fiestas Patrias. Sólo fui a las fondas cuando se convirtieron en centros de reunión y festejo de la disidencia. En Grecia con Lo Plaza, por ejemplo, se instalaba el Elefante Rosado, donde el mayor éxito de la noche era la salsa que nombraba los países latinoamericanos y, con Nicaragua, el coro de bailarines aullaba “¡sin Somoooo-za!”; con Chile, “¡que se vaya Pino-shé!”, y así sucesivamente. Salíamos a dar una vuelta por otros locales, mucho más vacíos que el nuestro, y, sorpresa, la cueca brillaba por su ausencia. Mucha bandera, uno que otro personaje disfrazado de huaso, mucho viva Chile, pero, cuando en algún lugar rasgueaban las guitarras y el arpa, la gente aprovechaba para comer y tomar, mientras un par de parejas hacía florituras en la casi desierta pista. Con “La pollera colorá” y otros éxitos cuambiancheros, en cambio, la pista se llenaba. Ya sé que no estoy descubriendo la pólvora. Supongo que más gente de la que uno cree coincide en que la cueca sobrevive sólo gracias a la respiración artificial que le brinda el edicto, decreto o ley que la consagró como baile nacional. Yo me siento completamente ajeno al zapateo caracoleado del huaso de botas y faja al cinto y de la huasa de vestido floreado y campanudo, tanto como de la pascuense -mucho más grata de mirar, en todo caso- que mueve las caderas al ritmo del sau-sau. Cuando más se habla de las identidades locales y de la diversidad, más ridículo suena el “¡vueeeeelta!”. Y si a eso le agregamos al huaso bailando corridos y a todo Chile coreando “muchachita, muchachita, ponete el velo, vamos pa misa”, no queda más que emprender la cruzada por la destitución de la cueca y la declaración de la cumbia como baile nacional.

16 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Yo creo que este año habrá más reggaetón que otra cosa. Al menos podremos ver unos buenos perreos.

3:53 p. m.  
Blogger Rodrigo Pinto said...

Anónimo:

Las modas pasan, la cumbia queda.

Zoltan:

Capaz que fuera así, y nacería la Asociación de Defensores de la Cueca, y viviríamos todo el año la oda a la shilenidad, lo que sería insoportable. Mejor esperar a que sola se convierta en parte del registro fósil.

9:02 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Es cierto que las modas pasan, pero ¿El perreo?. No me digai eso que me deprimo.

12:48 p. m.  
Blogger Rodrigo Pinto said...

mmm, el perreo... ese es eterno, pues. Ni moda ni baile nacional, ese giro de caderas ya lo daba la Eva mitocondrial.

2:10 a. m.  
Blogger Rodrigo Pinto said...

Rosamundera,

¿en qué museo los encuentro?

¡Vueeeeelta!

9:15 p. m.  
Blogger Rodrigo Vega Bracelis said...

De muestra un botón:
http://www.cuecachilena.cl
En los "bajos fondos" como les ha dado en llamar, la cueca vive y colea como te comentan, "Los Santiaguinos", "Los trukeros", Los Porfiados", "Las Capitalinas" y un largo etc, son una muestra de los grupos que hay por ahí dando vuelta, todos hijos de "Los Chileneros" o de los Parra.

Hace unas semanas fuí al galpón de Victor en la plaza brasil a ver justamente a Los Trukeros, Porfiados y Hector Pavés hijo y me sorprendió que el promedio de edad de los asistentes bordeaba los 30 años, igual había harto lolo que bailaban y tamorileaban en las mesas o en las botellas de vino, tienen todo un circuito y una onda propia... en los bajos fondos pero viva pue'.

12:31 p. m.  
Blogger Rodrigo Pinto said...

Mira qué sorpresa. Lo digo en serio. Habrá que darse una vuelta por los bajos fondos :)

¿Y componen o se dedican al repertorio tradicional? Si componen, ¿son los tópicos de siempre o hay contenidos distintos, crítica social, política, en fin?

4:42 p. m.  
Blogger Rodrigo Vega Bracelis said...

Claro que componen, letras las hay variadas, si quieres escuchar algo de lo que hacen, está disponible este disco de Los Santiaguinos.
http://d.turboupload.com/de/410350/ag0cnjan2q.html

Debes esperar unos segundos para que te permita bajar el archivo.

1:44 p. m.  
Blogger Rodrigo Vega Bracelis said...

Calacalacaaaaaaaaaaaa
Calacalacaaaaaaaaaaaa
Calacalacaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

1:46 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Algo así como shilenidad, o al menos como se muestra al momento de cerebrarla ¿no sería algo así como la mezcla entre cueca y cumbia?. Me parece que el ir tan en contra de la cueca, incluso en tanto manifestación parcial de los shileno; más bien responde a un gusto o, para ser más preciso, a un disgusto personal que a un verdadero afan por penetrar en lo shileno mismo.

3:57 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Me sumo. No hacerse cargo de lo cuequero del dieciocho es no reconocer como la arbitrariedad de la institución, la forma en que se ha disociado de los procesos de evolución cultural espontánea, de algún modo nos ofrece un lugar seguro.

4:13 a. m.  
Blogger Rodrigo Pinto said...

Rodrigo: gracias por la info. Habrá que escuchar más cueca.

Anónimo: no me disgusta la cueca, sino el patrioterismo.

Carodsic: ¿un lugar seguro para qué?

Lo interesante de este intercambio es que, por lo que veo, sí hay una subcultura cuequera desligada del 18, así como hay muchas otras en el panorama cultural. Eso me parece muy bien, no así el papel hegemónico de la identidad nacional que asume en fiestas patrias.

12:59 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

hola, tengo 14 años y debo realizar un debate sobre "se debe considerar la cumbia como parte del floklore chileno" (a favor), tu que opinas rodrigo pinto?

6:45 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

son unas perras peor q los animales,q no les importa dejar a sus hijos para ir a otro lado a destruir otros hogares, malditas cuecas

5:39 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

PIENSO Q SON UN@S PERR@S O PEORES Q LOS PERROS SON COMO LOS C@S@DORES DE C@RNE Y NO LES IMPORT@ DESTRUIR @ UN@ F@MILI@ CON T@L DE TENER LO Q ELLOS QUIEREN

5:42 p. m.  
Blogger Cecilia Pan said...

Mish, Rodríguez comentando y Pinto alegando. Nada cambia.
Bue, algo sí, que aunque no lo creai, tengo una cueca ¿o será tonada? del Rulo, bien, bien bonita fíjese.
XD

7:31 p. m.  

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